La Geometría Cuántica del Espacio
Tiempo
Modelo Tetra Dimensional de
Relatividad Cuántica
Materia, Energía y Vacío
© Rafael Javier Martínez Olmo
E-mail: Rafael@gravityquantum.com
Madrid
España
Madrid,
12 de octubre de 2005
Prólogo Filosófico.
El objeto de este trabajo
es la unificación de la Teoría General de la Relatividad y la Mecánica
Cuántica, mediante la eliminación de la aleatoriedad en la segunda.
El motivo por el cual ha
sido imposible, hasta ahora, de lograr esta unificación, está en que
arrastramos un ERROR en la esencia de la Lógica.
Ningún objeto físico puede
poseer dos propiedades mutuamente excluyentes de forma simultánea, tales como,
existir y no existir, ser continuo y a la vez discreto, ser aleatorio y a la
vez determinista.
Este ERROR apareció
mediante el procedimiento de abstracción, que da origen a objetos geométricos
de dimensiones inferiores a las que posee físicamente la Naturaleza, es
decir, cuatro, tres dimensiones espaciales y una dimensión temporal.
Me refiero a conceptos
matemáticos como punto, de dimensión cero, línea (dimensión uno) y plano
(dimensión dos). Así como los dos conceptos: matemático y físico del cero, que
son básicamente distintos.
Si bien las matemáticas
dado su carácter abstracto, son casi inmunes a este error, no pasa lo mismo con
la Filosofía Natural o Física, dado su carácter, al tener que describir las
leyes del universo y someterlo al contraste experimental (medición).
Este Error está en el
ambiguo concepto matemático de punto, cuándo es aplicado a la Física.
El concepto de punto es
desconcertante. Ya que parece poseer dos propiedades auto excluyente y de forma
simultánea; la existencia y la no existencia.
No es posible pensar del
objeto físico, que existe y no existe a la vez, sin embargo, el concepto de
punto matemático de dimensión = 0, cuando se aplica a la física presenta esta
aparente paradoja:
El punto existe, porque tiene una posición exacta y real
en cualquier sistema de referencia espacio temporal, que está determinada por
sus cuatro coordenadas en el espacio tiempo.
El punto no existe, porque no tiene dimensiones (dimensión =
0). No tiene alto, no tiene largo, no tiene ancho, y no existe en el tiempo.
Esta incoherencia es sutil.
Conocemos sus consecuencias desde hace 2600 años, pero su origen, su porqué,
siempre pasó desapercibido. Históricamente se ha presentado ante nosotros tres
veces. Siempre oculta bajo el concepto de continuidad.
La primera vez que presento
su incoherencia está en los cuatro sofismas de Zenón de Elea, hace 2.600 años y
cuya lógica es perfecta, cerrada y concluyente.
Estos sofismas fueron
presentados a los filósofos locales, en Atenas. Quizás ante el propio Sócrates,
Sabemos que Aristóteles y Platón, algo posteriores, conocían perfectamente el
discurso dado por Zenón. Para profundizar en el tema.
La segunda vez que se
presentó nuevamente la contradicción, es en la invención del cálculo
infinitesimal. En aquella época, muchos intelectuales estuvieron en contra de
la lógica de tal teoría, pues no hay forma de explicar el movimiento o sus
variables asociadas, velocidad y aceleración, en término de puntos cero
dimensionales.
El punto matemático no
tiene otro punto que sea su siguiente, ni su anterior. No existe el punto
segundo, quinto,...,
Ni tampoco el penúltimo o
el anterior a éste,...
Porque el conjunto de los
número Reales (
) carece de un número ordinal asociado a sus elementos. A
pesar de ser un conjunto completamente ordenado, carece de buen orden.
Esta contradicción está
dentro del cálculo infinitesimal, va implícita en la incoherencia del punto
matemático (dimensional = cero) con el que está construido el “continuum”
matemático (
). Pero
como el cálculo funcionó y funciona, y la sutil contradicción no fue
descubierta, las opiniones opositoras tuvieron que callar de mala gana.
Con lo cual, el movimiento
y sus magnitudes asociadas, velocidad y aceleración entraron en el club
de las incoherencias, pues: el conjunto de los número Reales (
) es continuo (por definición) pero el Cálculo infinitesimal
no se puede demostrar matemáticamente en términos de puntos (dimensión = 0),
sólo se puede demostrar matemáticamente en términos de intervalos (
, dimensión = 1).
La tercera vez que se
presentó la incoherencia fue en el nacimiento de la Mecánica Cuántica (Principio
de incertidumbre de Heisenberg).
La incoherente realidad del
concepto punto, volvió a pasar inadvertida y partió en dos a la Física,
introduciendo la aleatoriedad en el mundo cuántico.
Desde entonces el universo
posee a la vez dos propiedades mutuamente excluyentes: es aleatorio y es
causal, dependiendo del tamaño del objeto de la Naturaleza que estemos
estudiando, aleatorio si éste pertenece al microcosmo y determinista si el
objeto pertenece al macrocosmos.
Prólogo Físico.
El universo y todo su
contenido tienen cuatro dimensiones.
El Espacio-tiempo tiene
cuatro dimensiones.
El universo, hasta donde
sabemos experimentalmente, también tiene cuatro dimensiones.
La materia tiene siempre
tres dimensiones espaciales (volumen) y existe en el tiempo, la energía ocupa
siempre un volumen de espacio y existe en el tiempo, luego ambas tienen cuatro
dimensiones.
El vacío absoluto, en el
sentido de carente tanto de materia como de energía, no existe. No hay forma de
aislar la gravedad de un “volumen de Espacio-tiempo”.
El vacío relativo, es decir
aquel, que al menos contiene gravedad, tiene por tanto, también cuatro
dimensiones.
No existe ningún ejemplo
físico, (esto es, que pueda ser medido), de objeto en nuestro universo, que
tengan un número de dimensiones diferente de cuatro.
Siguiendo a Euclides, no es
posible construir, por mera adición, objetos geométricos de dimensión diferente
de la de sus elementos de construcción.
Si en la Naturaleza
únicamente existen elementos de cuatro dimensiones, el elemento ínfimo e
indivisible de nuestro universo ha de tener cuatro dimensiones. Es decir un
volumen que cambia con el paso del tiempo.
No existen objetos en la
Naturaleza de menos de cuatro dimensiones, sólo existen en el mundo Platónico
de la ideas como abstracciones matemáticas.
Para calcular el valor del
volumen-tiempo ínfimo su valor usamos las constantes fundamentales de la
naturaleza, c, h, y G, de forma análoga a como hiciera hace un siglo Max
Planck.
Las combinamos buscando un
volumen-tiempo, es decir, una unidad de volumen durante una unidad de tiempo.
Para ello basta con la siguiente combinación de constantes fundamentales, que
además es única:
![]()
Sistema Cegesimal
(centímetro, gramo, segundo)
Como sabemos,
el universo es isótropo, es decir, no tiene direcciones espaciales preferidas,
presenta en cualquier dirección el mismo aspecto y propiedades.
Las
distinciones que hacemos entre largo, ancho y alto son meramente semántica,
pues podemos intercambiar a voluntad sus nombres y siguen representando la
misma realidad física.
Si
asociamos la idea de isotropía al objeto elemental e ínfimo del universo, éste
sólo puede ser, evidentemente, una esfera.
Al ser una
esfera es facil calcular el radio: Lmo = 4,897 506 921 037 260E-19 centímetros
que es la distancia ínfima y toda medición de una distancia es igual al
producto de Lmo por un número Natural (
) .
Esta
distancia se recorre a la velocidad de la luz en, Tmo = 1,633 632 464 842 480
E-29 segundos. Éste es el intervalo de tiempo ínfimo, y toda medición de tiempo
es igual al producto de Tmo por un número Natural (
).
Como es la
distancia ínfima, no puede existir una longitud de onda más corta que Lmo,
4,897 506 921 037 260E-19 centímetros.
Por ser la
longitud de onda ínfima es el valor supremo de energía Emo = 253,177 660 585
902 TeV.
Toda
longitud de onda es igual al producto de Lmo por un número Natural (
).
Así mismo,
el valor de toda medición de una cantidad de energía es igual a dividir Emo por
un número Natural (
)
Por la
equivalencia entre masa y energía de la teoría de Einstein E= m•c2,
sólo tenemos que dividir por c2 para obtener el valor de la masa
elemental ínfima Mmo = 4,512 946 783 762 060E-19 gramos, y toda medición de una
masa es igual al producto de Mmo por un número Natural (
) .
Este
procedimiento dimensional fue establecido por Max Planck para determinar las
unidades absolutas de la Naturaleza, porque son obtenidas de las constantes
universales, cada una de las cuales viene expresada en sus propias unidades
dimensionales, por ejemplo la velocidad de la luz es una longitud dividida por
un tiempo.
Max Planck
consideró, hace ya un siglo, la longitud, la masa, el tiempo, la carga
eléctrica y la temperatura como los elementos fundamentales para
describir la Naturaleza, y utilizando además de c, h, G, la constante de
Coulomb y la constante de Boltzmann, estas dos últimas constantes no se
utilizan en este trabajo, por considerarlas innecesarias o no exenciales
para la descripción de la Geometría Cuántica elemental (no divisible) del
Espacio-tiempo.
La
diferencia entre el procedimiento dimensional de Max Planck, con él establecido
en este trabajo, está en la respuesta a “¿Qué magnitudes son elementales?” Para
Planck estas eran la longitud la masa y el tiempo.
Cuestión
que es perfectamente opinable, en contra de la idea aceptada actualmente, que
queda bien reflejado en el siguiente párrafo:
“El
sistema mide varias de las magnitudes fundamentales del universo: tiempo,
longitud, masa, carga eléctrica y temperatura. Las unidades Planck suelen
llamarse (en broma) por los físicos como las "unidades de Dios". Esto
elimina cualquier arbitrariedad antropocéntrica del sistema de unidades”.
Extraído de Wikipedia, Unidades de Planck.
En este
trabajo se considera como magnitud elemental, un volumen de
espaciotiempo de cuatro dimensiones, ínfimo e indivisible. Con una única formula
dimensional se calculan las cantidades ínfimas y supremas de la Geometría
Cuántica.
En la siguiente tabla
vemos las diferencias entre ambos métodos.
|
Max Planck |
This Work |
||
|
Dimensional formulae |
Values
(System
c, g, s) |
Dimensional formula |
Values (System
c, g, s) |
|
|
5.39121
× 10-44 Seconds |
|
1,63363 x 10-29 Segundos |
|
|
1.61624
× 10-33 centimeters |
|
4,89750 x 10-19 centimeters |
|
|
2.17645
× 10-5 grams |
|
4,51294 x 10-19 grams
|
Las magnitudes
calculadas por Max Planck para la longitud y el tiempo, son extremadamente
pequeñas e involucran cantidades de energía inaccesible a nuestra tecnología. Los costes necesarios para su
construcción desbordan la imaginación, todo ello, sin entrar en su tamaño que
sería cósmico.
Una
longitud de onda en torno a 10E-33 cm equivale a una energía de 3,89626E+11 TeV
aproximadamente, un billón (10E+12) de veces la energía máxima de los aceleradores
de partículas actuales. Por el contrario, la masa de Plank es grande,
comparable a la masa de una bacteria 2.17645E-5 gr y por tanto accesible a la experimentación, sin
embargo, no hemos encontrado ninguna correlación entre su valor y ningún hecho
experimental cuántico.
No parece
que las unidades de Planck Tengan algún significado físico.
Por el
contrario las magnitudes calculadas en este trabajo pueden estar en el camino
correcto, y son contrastables experimentalmente en la actualidad con el
acelerador de partículas del CERN (LHC) del que pronto dispondremos,
cuando termine de ser reparado y aliniado.
La
cantidad suprema de energía 253, 177 TeV. Está a sólo dos ordenes de magnitud
de los últimos aceleradores de partículas, probablemente la geometría cuántica
ha sido ya fotografiada, pero ha pasado desapercibida entre los billones de
sucesos y datos que se obtienen en los experimentos de estos grandes
aceleradores de partículas .
Por
primera vez, la Gravitación Cuántica estará al alcance de los físicos
experimentales, concretamente de los que actualmente trabajan en el CERN (LHC),
que son los únicos que podrían determinar si las predicciones de este trabajo
están de acuerdo con la Naturaleza o son erróneas.
Extracto.
Si
entendemos el Cálculo Diferencial como una Teoría Física (realidad). No como un
modelo matemático, que nos aproxima a ésta infinitamente, pero sin alcanzarla.
Usando el mitológico conjunto de los números Reales (
). Vemos que es el camino lógico que nos muestra la
naturaleza elemental y cuántica de la Geometría del “Espacio-tiempo”; cuyos
componentes elementales, en el sentido de sin partes, son volúmenes en el
tiempo (VT), de cuatro dimensiones (D4), infinitesimales (
) y de topología curva (
).
Esta vía
fundamentada en el Cálculo Diferencial, es la Geometría Cuántica. El escrito
pretende sentar las bases y fundamentos teoréticos de este camino, que unifica
los resultados experimentales de la Mecánica Cuántica con la teoría de la
Relatividad General, mediante las variables ocultas (
, curvaturas espaciotemporales de los sucesos
elementales cuánticos).
El modelo es
relacional e independiente de fondo (Relatividad Cuántica), donde tanto la
Teoría General de la Relatividad como la Mecánica Cuántica son
modificadas, la primera es concretada en una geometría elíptica de dinámica
radial (D = 4). La segunda es completada introduciendo la causalidad,
sustituyendo el tratamiento estadístico (casual, aleatorio) por un tratamiento
geométrico (causal, determinista).
La
Geometría Cuántica da una explicación causal de la Mecánica Cuántica,
estableciendo una conexión biunívoca, entre los resultados estadísticos y las
geometrías elementales (sin partes) del “Espacio-tiempo”, que contiene dicho
suceso cuántico. Así mismo, determina la geometría y la métrica de la
Naturaleza en su escala elemental, infima o indivisible, concretando el modelo
de Relatividad Cuántica.
Los
intentos de unificación de ambas teorías, han fracasado siempre por la
aparición de los infinitos. El origen de estas indeterminaciones está en una
lectura equívoca del “Calculus”. Consecuencia del error de expresar la
continuidad partiendo de puntos de dimension-cero (D = 0;
).
El
conjunto de los números reales (
) nos han permitido hasta hoy representar la realidad física
a nuestra escala, pero naufraga de forma inequívoca al enfrentar la descripción
de la naturaleza elemental del “Espacio-tiempo”; que sólo puede ser descrita en
términos elementales (indivisibles), por objetos geométricos
tetradimensionales, Volúmenes en el Tiempo (VT); y ser representados por
el conjunto de los números naturales:
En
consecuencia, el término continuo sólo es opuesto a discreto, bajo el concepto
de punto matemático (D = 0;
) (infinita divisibilidad).
No existen
singularidades físicas en la Naturaleza, son el resultado de usar el conjunto
de los números reales fuera de contexto (escala cuántica). Son tan sólo
singularidades matemáticas (división por cero) y no Físicas.
Este modelo es finito, cuantitativo y predictivo. Contrastable
experimentalmente a niveles de energía entre 1 y 8 TeV. Será irrefutable a un
nivel de energía inferior a 253,177 660 585 902 TeV.
(Valor Supremo de energía de un suceso Elemental Cuántico).
ÍNDICE
I. Situación actual
II. “Espacio-tiempo” y Causalidad
III. La última Vía
a. La Fundamentación
b. El Principio de “Espacio-tiempo” ínfimo
c. El principio de “Información ínfima”
d. Las Primeras predicciones
e. Los Primeros Cálculos y Resultados
IV. El Desarrollo de la Geometría Cuántica
a. Los Números Reales (R)
b. Un paseo desde R hasta N. El Arte de Medir
c. La Continuidad
d. El Sofisma Parménides y Zenón de Elea
e. ¿Cuál es el error?
f. Las Presunciones implícitas
g. La Ambigüedad del concepto “Punto”
h. La Ambigüedad del Vacío
i. La Ambigüedad del “Calculus”
V. La Hipótesis Básica de la geometría del Espacio-tiempo
a. El Cálculo Infinitesimal
b. El Inventario
c. La Objeción
VI. La Geometría Cuántica-Primera Parte
a. La Geometría elemental de la naturaleza.
b. El “Espacio-tiempo” Ínfimo, La Dinámica 4D
VII. La Geometría Cuántica-Segunda Parte
a. Un esbozo de la Geometría Fuente
b. La Compatibilidad con la Gravedad de Newton
c. Las Modificaciones en el “Calculus”
d. La Teoría General de la Relatividad (R.G.)
e. La Mecánica Cuántica (M.C.)
VIII. La Geometría Cosmológica
IX.La Geometría Cuántica o Elemental
X. Base Bibliográfica
I. La Situación Actual
En la actualidad la Física está partida
en dos; dos modelos para las dos teorías fundamentales de todo nuestro
conocimiento físico de la naturaleza, y ambas son contradictorias entre sí.
Admitir los fundamentos de una de ellas, significa invalidar a la otra.
Buscamos
desde 1930 la teoría de unificación; que logre reunir ambas teorías, Mecánica
Cuántica (M.C.) y Relatividad General (R.G.) para ser explicadas como casos
particulares dentro del nuevo modelo, y esto hasta ahora, ha sido imposible de
lograr.
Esta
situación es muy insatisfactoria a nivel teórico, donde ambas teorías son
contrarias. En la Relatividad General la constante de Planck no es tenida en
cuenta, argumentando su pequeñez y por tanto, su insignificancia en los
cálculos y fundamentos de la teoría.
Por otra parte, la Mecánica Cuántica no
tiene en cuenta a la gravedad, argumentando de igual forma su pequeñez, en este
caso, la extrema debilidad de su campo asociado, que la hace, de hecho,
indetectable a pequeñas distancias, es decir, en las cuales se manifiesta toda
la fenomenología descrita en los experimentos de la Mecánica Cuántica.
La diferencia esencial está en que para
la Relatividad Especial y General, la idea de causalidad es esencial. Por el
contrario la Mecánica Cuántica no la tiene en cuenta en absoluto; es más,
proclama la inexistencia de causalidad en el mundo cuántico, todo se concreta
en funciones de probabilidad sobre sucesos.
La física experimental ha podido
comprobar la validez de la Relatividad General hasta escalas del orden del
milímetro, pero a partir de ahí y dada su extrema debilidad no sabemos nada. Si
bien la comunidad científica se inclina por pensar, que a las distancias en que
trabajan los aceleradores de partículas, la componente gravitatoria debe ser
ínfima y desde luego sin relevancia a efectos cuánticos. Se ha llegado en los
aceleradores de partículas a distancias del orden de 10E-16 cm.
La situación es desconcertante, ambas
teorías están cargadas de buenos argumentos, ambas están apoyadas por la
experimentación y además con precisiones asombrosas, pero no es posible que las
dos sean ciertas, porque se apoyan en conceptos fundamentales contradictorios,
o una de ellas o las dos son erróneas
Para la Relatividad General (R.G.) el
“Espacio-tiempo” es relacional con respecto a su contenido, la materia y la
energía, (influye y es influido).
El “Espacio-tiempo” está curvado por la
presencia de masa y energía, y éstas se mueven siguiendo esas curvaturas. Para
la Mecánica Cuántica (M.C.) es sólo un marco de referencia (absoluto o de
Newton) y tiene una importancia secundaria, recordemos que es estadística, y en
las estadísticas las variables “espacio-tiempo” son referentes externos,
neutros, no relacionados con los sucesos. (No influyen ni son influidos por
ellos.)
Ambas pierden su poder
profético, cuando cambia la escala de distancias entre el punto A y el punto B.
Lo que
está mal, está relacionado con la magnitud distancia y los extremos de su
escala. (0,
)
II. “Espacio-tiempo” y Causalidad
El “Espacio-tiempo” ha sido, casi siempre,
considerado como un escenario o sistema de referencia, dentro del cual ocurren
los fenómenos físicos, y aunque sabemos medir (comparar) desde antiguo, hasta
la teoría de la relatividad, pocos habían pensado en un escenario “Relacional”
que pudiera influir y ser influido por los fenómenos físicos que contiene.
La Relatividad General muestra que el
“Espacio-tiempo” no es sólo un escenario neutral. Es decir, que un
“volumen-tiempo” es indistinguible de cualquier otro “volumen-tiempo”. Nos
enseña que la materia curva “Espacio-tiempo”, y a su vez éste, así curvado,
rige el movimiento de la materia y la energía.
Deja de ser un marco de referencia neutral para
describir los fenómenos físicos. Pasa a ser otro componente activo de la
naturaleza, que influye en la masa y la energía, y a su vez, es influida por
ellas.
Por ello es razonable pensar que la geometría
del “Espacio-tiempo”, que contiene el suceso cuántico, es el responsable causal
de los fenómenos cuánticos, al ser la geometría dentro de la cual suceden.
Este modelo debe ser etiquetado, desde el punto
de vista de la física, como de “variables ocultas”, “relacional”,
“independiente de fondo”, “determinista” y “cuántico”
Para los que no estén familiarizados con estos
términos intentaré explicarlos de la forma más sencilla posible.
1. Modelos de variables
ocultas.
Cuando la Mecánica Cuántica propuso la inexistencia de causalidad en el mundo
cuántico esto supuso una completa revolución en la misma base de la física
clásica, donde el principio de causalidad está fuera de discusión, todo efecto
tiene una causa y toda causa crea un efecto y no existía experimento físico que
demostrara lo contrario.
Sin embargo, en los
experimentos en mecánica cuántica una misma causa produce diferentes efectos.
Siempre los mismos en cantidad, por ejemplo 7, y cada uno de ellos con una
probabilidad que siempre es la misma. Siguiendo el ejemplo, digamos que, los
resultados expresados en tanto por ciento son: 1º-12%, 2º-18%, 3º-40%, 4º-8%,
5º-3%, 6º-9%, 7º-10%.
Tantas veces como
repitamos el experimento siempre se darán 7 resultados distintos, cada uno de
ellos en la proporciones antedichas y con precisiones extremas, digamos con una
variación no mayor de 1 entre un billón de sucesos 10E+12.
Esto nos lleva a
preguntarnos por qué ocurre este fallo en la ley de la causalidad, que dice que
la misma causa produce siempre el mismo efecto, imagínese usted que sostiene un
objeto con la mano y lo suelta, siempre el objeto caerá y además siguiendo la
misma dirección perpendicular al suelo [[1]].
Siempre sucede de esta forma, como confirma nuestra experiencia diaria.
Ahora imagínese que el
ejemplo anterior es un experimento cuántico. Cuando soltáramos el objeto,
caería en siete direcciones diferentes, y sólo en siete. Si repitiéramos el
experimento un número muy elevado de veces, comprobaríamos que cada una de esas
direcciones se repite en una proporción exacta a la antes descrita. Pero antes
de soltar el objeto nunca sabremos que va a pasar en concreto esa vez ¿En cuál
de las siete direcciones irá? No lo sabemos más que en términos de
probabilidad.
Lo primero que se pensó
es que quizás, el fallo en la causalidad, se debiera a no haber tenido en cuenta
algo, llamémosle “x” es decir una variable, o quizás varias, una vez
encontrada(s) sabríamos, gracias a su valor, cual de entre los posibles sucesos
se produciría y volveríamos a la causalidad.
Tanto Einstein como
muchos otros buscaron y buscaron cual podría ser esa o esas “variables
invisibles”, porque es realmente difícil de admitir, como puede ser la
naturaleza a pequeña escala aleatoria y a nuestra escala ser determinista,
siendo nuestra escala una mera suma de los estados cuánticos.
Mucho se buscó y nada se
encontró, una a una todas las ideas propuestas, han sido desmontadas por la
Mecánica Cuántica, todo lo cual parece indicar que Dios, no sólo juega a los
dados, sino que debería ser un completo Ludópata.
Esto supuso una ruptura
de la estructura teórica de la física, que da como resultado que los físicos
piensan a la “manera relativista” cuando tratan de la naturaleza del
macrocosmo, y de “manera cuántica” cuando tratan de la naturaleza del
microcosmos.
Aunque sean
completamente opuestas; y una de las dos, o quizás las dos, tienen que ser
erróneas, pues la naturaleza no puede ser a la vez dos cosas mutuamente
excluyentes, aleatoria y determinista.
2. Modelo “Relacional”. Con este adjetivo quiero
indicar que el modelo comparte la idea de la relatividad general de que el
“espacio-tiempo” está íntimamente relacionado con la masa y la energía y
viceversa, influyéndose mutuamente.
3. Modelo “independiente
de fondo”. Con
esta expresión se quiere indicar que el modelo no parte de ninguna idea previa sobre
la estructura geométrica del “espacio-tiempo”. En el sentido de si es un
espacio de Hilbert, Mikonski, Riemann, hiperbólico, elíptico, euclidiano,
“casi-euclidiano” o de cualquier otro nombre y sobre esa base matemática
construir la teoría, muy al contrario es la teoría la que genera de manera
sencilla y natural la geometría cuántica o elemental del universo.
4. Modelo
“Determinista”. Creo
que ya he sido suficientemente explícito, consiste en que el modelo considera
fundamental y valido el principio de causa y efecto o de causalidad, al igual
que la Relatividad o la física clásica.
5. Modelo “Cuántico”. Con ello quiero expresar
que es esencial para la teoría la constante de Planck y el principio de
incertidumbre de Heisenberg. Es más, la idea central de su construcción se basa
en las constantes de la naturaleza y en la forma de operar dimensionalmente con
ellas, que uso Planck.
III. La Última Vía
a. La
Fundamentación
Bases del modelo:
1. El cálculo Infinitesimal
como teoría física “Cálculo Natural” es una hipótesis, muy acertada, sobre la
naturaleza infinitesimal y discreta de la geometría cuántica del
“Espacio-tiempo”. Siendo la base y fundamento de este modelo de Geométrica
Cuántica.
2. El “Cálculo Natural” confirma
la hipótesis física de que se puede describir con mucha mayor precisión y
generalidad matemática, la naturaleza curvada y volumétrica de la geometría del
“Espacio-tiempo”, si suponemos que las variables dimensionales tienen un valor
muy pequeño, infinitesimal, siempre ε > 0.
3. Planck, operando con las
dimensiones de las constantes fundamentales de la naturaleza, velocidad de la
luz en el vacío (c), constante gravitacional (G), y de Planck (h); calculó una serie de
unidades de medida que llevan su nombre; Longitud, Masa, Tiempo de Planck.
Cuyos valores entendemos como absolutos, en el sentido de generados por la
propia Naturaleza. Hoy las usamos para predecir a las distancias y energías, en
las cuales, la gravitación cuántica debe mostrar sus efectos. Ninguna de estas
unidades de Planck es un volumen-tiempo, resulta evidente que Planck no
consideró, que un “volumen-tiempo” tuviera un carácter fundamental y elemental,
sí por el contrario, consideró como tales: la longitud, la masa y el tiempo.
Siguiendo
el mismo proceso dimensional de Planck, calculamos la unidad natural de
“Volumen-tiempo”. Para ello hay que multiplicar la constante gravitacional G por la constante de
Planck h y
dividir por el cuadrado de c (velocidad
de la luz) y obtenemos, si se me permite, el “volumen-tiempo” de Planck que
tienen la consideración de “volumen-tiempo” elemental e ínfimo, ladrillo
fundamental de la geometría y dinámica del Universo. VTLmo ≡nO
4,920 551 532 644 910 E-55 cm 3.sg -1·
(c.g.s.)
Con sólo esta constante universal, podemos calcular las demás
magnitudes dimensionales “elementales” longitud, masa, tiempo, curvatura del
espacio tiempo,… y con valores muy distintos de los de Planck y muy cercanos a
nuestra realidad actual. VTLmo≡nO
La existencia de este VT de valor ínfimo, supone así mismo,
para el tamaño de las dimensiones del “espacio-tiempo” un valor ínfimo y
elemental [4]. ε = k > 0. Este
valor tiene el significado físico de ser el volumen tiempo ínfimo ínfima a la
que pueden estar situados dos volúmenes-tiempo, que contengan masa elemental,
(Mmo), estos valores elementales son constantes geométricas de la Naturaleza y
parámetros fundamentales de la estructura y dinámica del “Espacio-tiempo”,
tanto a la escala cuántica como a escala cosmológica. [5].
4. Tenemos la evidencia física de que la geometría de la
naturaleza se nos muestra siempre finita y “dimensional cuatro” (D = 4). El
universo posee cuatro dimensiones, tanto la energía, como la materia, como el
propio “Espacio-tiempo” que los contiene son “Dimensional cuatro” (D = 4).
Nadie conoce ningún objeto o ente físico, que posea menor número de
dimensiones. Tampoco nadie conoce forma alguna para variar el número de
dimensiones de los objetos físicos antedichos. Sí podemos en cambio, disminuir
el valor (longitud) de cualesquiera de las dimensiones del “espacio-tiempo”,
pero por la reflexión anterior no podemos igualarlas a cero, pues desaparecería
la dimensión.
5. Dado que el universo no presenta direcciones preferidas, de
existir un valor ε > 0 : ε = k ínfimo, indivisible e irreducible, del
tamaño de cualquiera de las dimensiones del “espacio-tiempo”, llegaríamos a un
“volumen-tiempo” esférico, de “Espacio-tiempo”, ínfimo, elemental y
“dimensional cuatro” D = 4).
6. La Naturaleza aborrece los conceptos matemáticos cero e
infinito, en el sentido de que carecen de realidad física. No existen en la
Naturaleza.
7. Si en definitiva la Naturaleza está constituida sólo por
volúmenes-temporales (VT), y razonamos con Euclides que no es posible construir
objetos geométricos de dimensión diferente de la de sus elementos
constituyentes, el ladrillo elemental de nuestro universo ha de ser también,
con toda certeza, un VT (4D).
Gracias a la hipótesis de esfericidad, podemos calcular el
radio, obtenemos 4,897506921037470 E-19 cm. (Lmo) Distancia Ínfima, que tarda
en ser recorrida a la velocidad de la luz 1,633632464842480 E-29 Sg. (Tmo).
Lapso de tiempo ínfimo.
La curvatura suprema (Cma) es la inversa del radio de la
esfera 4,897506921037470E+19cm-1. Este es el valor de curvatura
máximo que tiene un VT, y es el nivel supremo de energía de un suceso elemental
cuántico = 253,177660585902 TeV. Equivale a la masa elemental Mmo de 4,51294678762060
E-19 gr.
Note
que esta propiedad geométrica del “Espacio-tiempo”, ha de tener como origen la
materia, pues es la materia la que genera el “Espacio-tiempo” por radiación y a
cuenta de su masa, de ahí que el principio de distancia mínima sólo afecte a
los volúmenes-tiempo ocupados por partículas elementales materiales (con masa).
En
términos físicos podemos definir esta propiedad de la geometría del
“Espacio-tiempo”, diciendo que las masas elementales (Mmo), crean un
“volumen-tiempo” de radio Lmo a su alrededor que impide que ninguna otra Mmo
pueda estar a distancia inferior de ella.
8. Toda masa elemental (Mmo), es origen geométrico y energético
de la creación de una geometría esférica, con dinámica radial del
“Espacio-tiempo”, a la escala de Planck, (geometría cuántica).
Cada VT elemental con masa crea en el tiempo unitario (Tmo),
un campo esférico y concéntrico a su alrededor que determina un
“volumen-tiempo” en forma de anillo esférico de sección Lmo, que es un lugar
del “Espacio-tiempo” donde ninguna otra partícula con masa puede estar, pues
infringiría el principio de “Espacio-tiempo” ínfimo (ETmo)
La única forma de lograr esto, es radiando energía a una
longitud de onda muy corta y energética 253,177660585902 TeV para mantener su
“volumen-tiempo” “privado” inviolable. Esta longitud de onda es
4,897506921037260E-19 cm
Esta radiación esférica que procede de cada partícula
elemental con masa (Mmo) se expande a su alrededor, de forma esférica, a la
velocidad de la luz, creando y dando forma al “Espacio-tiempo”, en el sentido
de dividir éste en volúmenes-tiempo elementales (anillos esféricos) que pueden
ser ocupados por otras masas Mmo. Sin romper el principio ETmo.
b. Principio de
“Espacio-tiempo” ínfimo
Todo
VT elemental con masa crea a su alrededor por emisión de radiación
gravitacional y a cuenta de su masa, un campo esférico, volumétrico y
concéntrico de radio la longitud ínfima (Lmo) 4,897506921037260E-19 cm. en el
tiempo también ínfimo Tmo. Esto establece, conforme van pasando los instantes
unitarios Tmo, una foliación volumétrica y esférica del “Espacio-tiempo”,
alrededor de ella y obliga a toda otra partícula (con masa) en la vecindad, a
ocupar un anillo esférico elemental, estando por tanto a una distancia múltiplo
natural, de ella. (LmoiÏN)
c. El principio de “Información ínfima”
Todo VT elemental sólo
posee una información ínfima de la
Naturaleza.
Vea (F ) Pág. 22 N =1
Todo VT elemental sólo
posee una instrucción ínfima para
procesar la información de la naturaleza.
Vea [F ] Pág. 22 N =1
d. Las Primeras
Predicciones
1. La Mecánica Cuántica describe el universo cuando el radio
de los volúmenes-temporales, que contienen el suceso, tiende a
4,897506921037260 E-19 cm. distancia ínfima Lmo. A esta distancia de una masa
elemental Mmo, el universo tiene la curvatura suprema, o de forma equivalente,
es la suprema energía de un suceso cuántico. Esta longitud de onda se
corresponde con un nivel de energía de 253,177660585902000 TeV. Este nivel de
energía tiene un carácter asintótico, en el sentido de inalcanzable o supremo.
2. Las variables ocultas de la Mecánica Cuántica están en la
geometría, a escala ínfima, del “volumen-tiempo” que contiene el suceso
cuántico. Hasta hoy hemos pensado, que la curvatura espacio-temporal a esta
escala era casi plana, por tanto, de influencia casi nula.
Por
contra, la geometría cuántica, sitúa el origen de la curvatura y por tanto de
la geometría, en toda partícula con masa, por tanto, la curvatura suprema o
máxima energía está a distancia ínfima Lmo, de cualquier “volumen-tiempo”
ocupado por una masa elemental (Mmo). La curvatura suprema es, 1/Lmo.=
4,897506921037260 E+19 cm -1.
3. Como sabemos por Feynman, la electrodinámica
cuántica (Quantum Electrodynamics Q.E.D.) adolecía en sus comienzos de que
todos los resultados que daba eran infinitos. El motivo es que la suma de
historias debe tener en cuenta todos los caminos posibles, y estos dependen de
la distancia entre partículas, esta distancia llega a ser cero, el cero
introduce el infinito en los resultados.
Feynman determinó no llevar los cálculos hasta
cero para evitar la indeterminación, sustituyéndolo por un número muy pequeño
10E-100 cm. y deteniendo las sumas sobre historias en ese valor. Esto supuso
una solución a las indeterminaciones, pero aparecieron otros problemas, se
pierde la unicidad de la probabilidad, además de aparecer términos
infinitesimales con energía negativa.
Estos problemas desaparecen, si en vez de
utilizar una distancia pequeña arbitraria usamos la distancia ínfima Natural,
4,897506921037470 E-19 cm. para interrumpir las sumas sobre historias. Ambos
problemas aparecen de sumar probabilidades de interacciones inexistentes.
Concretamente todas las calculadas para distancias inferiores a Lmo.
4. La geometría “dimensional cuatro” a nivel
cuántico se comporta como si fuera bidimensional, pues el radio determina las
tres dimensiones espaciales y el tiempo la evolución dinámica, además el radio,
tiene el mismo ordinal que el tiempo, (coincide la etiqueta del anillo esférico
y el tiempo desde que fue radiado).
c. Primeros Cálculos y Resultados
|
A |
B |
C |
D |
|
|
1 |
Constante |
Constante |
Constante |
Operaciones |
|
2 |
(c) Velocidad |
(G) Gravedad |
(h) Planck |
h*G/c^2 |
|
3 |
2,997924580000000E+10 |
6,674200000000000E-08 |
6,626069300000000E-27 |
4,920551532644910E-55 |
|
4 |
cm·Sg. -1 |
cm+3·gr.-1·Sg. -2 |
cm+2·gr.+1 ·Sg. -1 |
cm^+3*gr^0*Sg^-1=cm^+3*Sg^-1 |
|
5 |
c2 |
6,674200000000000E-11 |
6,626069300000000E-34 |
VT =(Olmo) c.g.s |
|
6 |
8,987551787368180E+20 |
m.+2Nw·Kg-2 |
6,62608E-34 j*Sg. -1 |
Comprobaciones m.k.s |
|
7 |
cm2 / Sg. 2 |
M+3·Kg-1·Sg. -2 |
1,000000000000000E+07 |
Comprobaciones |
|
8 |
Hipótesis |
Hipótesis |
Dimensión |
Resultados Numéricos |
|
9 |
2 |
G·h/c^2 |
cm+3/Sg. +1 |
4,920551532644910E-55 |
|
10 |
2,387324146378430E-01 |
1,174695148738260E-55 |
4,897506921037470E-19 |
4,897506921037470E-19 |
|
11 |
Constante |
Constante |
Constante |
Operaciones |
|
12 |
(c) Velocidad |
(G) Gravedad |
(h) Planck |
h*G/c^2 |
|
13 |
2,997924580000000E+10 |
6,674200000000000E-08 |
6,626069300000000E-27 |
4,920551532644910E-55 |
|
14 |
cm·Sg. -1 |
cm+3·gr.-1·Sg. -2 |
cm+2·gr.+1 ·Sg. -1 |
cm^3/Sg. |
|
15 |
c2 |
6,672660000000000E-11 |
6,626069300000000E-34 |
VT =(Olmo) c.g.s |
|
16 |
8,987551787368180E+20 |
m+2Nw·Kg-2 |
6,62608E-34 j*Sg. -1 |
Comprobaciones m.k.s |
|
17 |
cm2 / Sg. 2 |
m+3·Kg-1·Sg. -2 |
m^+2*Kg^+1*Sg. ^+1 |
Comprobaciones |
|
18 |
Hipótesis |
Hipótesis |
Dimensión |
Resultados Numéricos |
|
19 |
2 |
G·h/c^2 |
cm+3/Sg. +1 |
4,920551532644910E-55 |
|
20 |
2 |
3/(4Pi) de E14 |
2,387324146378430E-01 |
1,174695148738260E-55 |
|
21 |
2 |
radio |
cm |
4,897506921037260E-19 |
|
22 |
2 |
G·h·c^ -2 |
m3/Sg. |
4,920551532644910E-65 |
|
23 |
2 |
Tiempo - Luz |
Sg. |
1,633632464842480E-29 |
|
24 |
(c) Velocidad |
(G) Gravedad |
(h) Planck |
masa Planck |
|
25 |
2,997924580000000E+10 |
6,672660000000000E-08 |
6,626070000000000E-27 |
5,456180000000000E-05 |
|
26 |
cm. / Sg. |
cm^3* / Sg. ^2 * gr. |
cm^2*gr. / Sg. |
gr.. |
|
27 |
r de
Schwarzschild=2G•m |
masas en gramos |
Radio(Schwarzschild) en cm |
Máximo Actual.<2 TeV |
|
28 |
Masa de Planck |
5,456180000000000E-05 |
7,281450000000000E-12 |
|
|
29 |
Masa
Olmo=Lmo/2G*=gr. |
1,633969926586420E-26 |
4,897130209679920E-19 |
|
|
30 |
Masa
Olmo=Lmo/2G*=gr. |
4,512946783762060E-19 |
6,023135827094970E-26 |
Energía en eV |
|
31 |
E = h*v = ergios; E/c^2 = gr. |
4,056034721762770E+02 |
4,512947260524770E-19 |
2,531776605859020E+14 |
|
32 |
Lmo |
h |
E = h·v |
Energía Ergios |
|
33 |
4,897506921037260E-19 |
6,626070000000000E-27 |
4,056034293269820E+02 |
405,603429326982000 |
|
34 |
Longitud de Onda cm. |
Energía en TeV |
Frecuencia v |
1 Ergio= 6,242E+11 eV |
|
35 |
4,897506921037470E-19 |
253,177660585902000 |
6,121327908945680E+28 |
6,242000000000000E+11 |
|
36 |
2,041855205358660E+18 |
1,000000000000000E+12 |
6,121327908945680E+28 |
2,531776605859020E+14 |
IV. El desarrollo de la geometría
Cuántica
En los
fundamentos de la teoría se han hecho estas afirmaciones:
1) La existencia de un VT ínfimo como
principio natural (OLmo)
(no reducible, ni divisible).
2) Que las indeterminaciones o infinitos
que se obtienen cuando trabajamos con R.G. y M.C., tienen su origen en la
utilización, en ambas, del conjunto R para modelizar la realidad Física.
3)
La inexistencia física (ausencia de realidad) de los conceptos matemáticos,
cero e infinito.
Estas
tres cuestiones están íntimamente relacionadas entre si, y como veremos, su
clarificación pasa por comprender y fijar algunos conceptos ambiguos de manera
inequívoca. Para ello nos vamos apoyar como fundamentos en la lógica, la teoría
de números y el cálculo infinitesimal y como ejemplo los sofismas de Zenón y
Parménides.
a. Los Números
Reales (R)
Sabemos por la teoría de
números que la división por cero produce indeterminación absoluta en cualquier
cálculo.
Sabemos también por la
teoría de números las propiedades de R como
conjunto infinito en acto o de segundo orden (Cantor). El conjunto R tiene tres propiedades
asociadas a su infinitud, que son sucesos imposibles en física, sin paralelo
con la Naturaleza.
1.
Sus elementos carecen de ordinal (buen orden). A pesar de ser un conjunto
completamente ordenado.
2.
Infinita divisibilidad de cualquier medida. R
3.
La parte es igual al todo. (Se puede poner en correspondencia biunívoca con
todos los elementos de R).
Siendo R el origen de los infinitos,
como sostengo y teniendo las mitológicas propiedades del “Continuum”, ausentes
en la Naturaleza, su uso implica que podríamos pensar que las indeterminaciones
que aparecen en los cálculos (singularidades físicas), son consecuencia de una
propiedad de la Naturaleza (continuidad), cuando tan sólo son la consecuencia
lógica e inevitable de usar el conjunto (R).
Las anteriores parecen
razones de peso para proponer el abandono inmediato del conjunto R para describir
(cuantificar) la realidad Cuántica. Sin embargo, tal pretensión es inviable sin
aportar pruebas incontrovertibles, o lo que es más importante, aportar la
solución.
Esta solución existe de
forma Natural, y a continuación reflexionamos sobre su lógica.
b. Un Paseo
desde R
hasta N. El Arte de
Medir
Lo razonado a
continuación, puede ser generalizado a cualquier proceso de medición, pero
vamos a limitarlo al estudio de una magnitud útil a nuestro propósito, la
distancia o longitud entre dos objetos físicos.
1.
Para medir es condición necesaria la existencia de una unidad de medida.
2.
La unidad de medida a nuestra escala, no necesita ser elemental (sin partes),
ya que podemos usar múltiplos o submúltiplos, con la misma generalidad que la
unidad elegida para comparar (medir).
3.
Esto indica que cualquier elección del tamaño (longitud) de la unidad de medida
es totalmente arbitraria, en el sentido de que establecida la proporción entre
dos elecciones de la unidad de longitud (cm y pulgada) y enfrentados a una
medición de la realidad, distancia desde A hasta B, ambas mediciones
representan la misma realidad física.
4.
Pero hay un límite lógico, condición necesaria y suficiente para poder medir en
física, la longitud de cualquier unidad ha de ser siempre mayor que cero.
Además, esta unidad de medida ha de ser única, en el sentido de que antes de
cualquier medición ha de ser elegida del conjunto infinito de posibles unidades
de medida, una y sólo una, el resultado será la cantidad de veces que esa
unidad elegida esta contenida en la longitud objeto de medición.
5.
La Naturaleza impone al cálculo o medición de cualquier distancia física, la
asunción previa de la existencia en la Naturaleza de una unidad de longitud
mínima-ínfima ε > 0. Si no se cumple esta condición es imposible la
medición (comparación).
c. La
Continuidad
Primero
señalar, que existen dos conceptos de continuidad, uno coloquial, físico (D = 4) y bastante ambiguo. Se
puede concretar con un ejemplo, una línea física, dibujada entre los puntos
extremos A y B, de un solo trazo, con un lápiz sobre un papel. Esta línea es
continua, en el sentido de que, al trazarla hemos pasado por todos los
puntos intermedios de AB. El segundo es el concepto matemático de
continuidad, nada ambiguo, basado en el concepto geométrico de punto de dimensión
cero (D = 0). Sirve como ejemplo la abstracción dimensional del ejemplo
anterior. El movimiento de un punto desde A hasta B.
En el
primer caso (coloquial) todos los puntos que aparecen en la descripción son VT
infinitesimales (D=4)
y el
concepto de continuidad puntual queda expresado, también en forma D = 4. Si se
hace una observación minuciosa, veremos que esa línea trazada sobre un papel
con el lápiz es en términos físicos un volumen-tiempo, pues este trazo tiene
ancho (el de la mina de grafito), largo AB, altura (la capa de grafito
depositada sobre el papel) y existe en el tiempo.
d. El
Sofisma, Parménides y Zenón de Elea
Conservamos unos ochenta
ejemplos de sofisma debidos a Parménides y Zenón, todos ellos con la misma idea
central, la continuidad, ya sea del espacio o del tiempo, la infinita
divisibilidad que ello entraña, y las paradojas resultantes, que atentan contra
las leyes de la lógica.
Sacando factor común de
todas, se pueden resumir y actualizar con el siguiente enunciado:
Premisa 1S: El “Espacio-tiempo” es
continuo.
Premisa 2S: Si es continuo es
infinitamente divisible en pasos intermedios de longitud no nula.
Conclusión 1: No existe
el movimiento, pues para pasar de desde A hasta B, existe siempre un número
infinito de pasos intermedios, no nulos.
Cada paso requiere un
tiempo no nulo, (ya que la velocidad máxima c, es finita), pasar desde A hasta
B, se convierte en una tarea de duración infinita, imposible de realizar.
La paradoja está en que
de dos premisas verdaderas (en R), se deduce una
conclusión absolutamente falsa (en la realidad cotidiana), lo cual implica la
ruptura de las leyes de la Razón y de la Lógica.
Personalmente creo más
en la lógica, que en la posible, verdad o realidad, contenida en las dos
premisas sobre la continuidad. Sobre si existe el movimiento, no cabe la menor
duda, porque es comprobable por contraste experimental. (Todo está en
movimiento con respecto a todo).
Por otra parte, si
cambiamos las dos premisas por sus negaciones:
Premisa 1N: El
“Espacio-tiempo” no es continuo.
Premisa 2N: Si no es
continuo, no es infinitamente divisible en pasos intermedios de longitud no
nula.
Conclusión 2: Sí existe
el movimiento, pues para pasar desde una posición A hasta otra B, existe un
número finito de pasos intermedios, como cada paso requiere un tiempo no nulo,
pasar desde cualquier punto A hasta otro cualquiera B es una tarea de duración
finita y por tanto posible de realizar.
La conclusión es cierta,
pero significa la negación de la continuidad del “Espacio-tiempo”.
Si consideramos el
movimiento longitudinal desde A hasta B como una línea continua, es en el
sentido de que dicha continuidad, implica necesariamente, pasar por todos los
puntos intermedios.
En cambio, si no es
continuo, significa que nos movemos desde A hasta B pasando sólo por un número
finito o infinito de ellos. En cualquier caso, no pasando por todos los puntos
intermedios. Todo lo cual, resulta una idea muy contraria a nuestra experiencia
física sobre el movimiento.
También paradójico, a
poco que reflexionamos, pues implica que cualquier móvil que pasa de A hasta B,
sólo pasa por parte de los puntos de la trayectoria, y no por los infinitos
restantes.
Cuando
de premisas ciertas se sacan conclusiones falsas, y viceversa; es que algo está
muy mal.
e. ¿Cuál es el error?
Note que tanto el razonamiento en que
afirmamos la continuidad del “Espacio-tiempo”, como cuando razonamos su
no-continuidad, son profundamente insatisfactorios, en el primer caso porque niega
lo evidente (el movimiento). En el segundo, porque la no-continuidad implica,
que pasamos desde una posición A hasta otra B, sin pasar por todos los puntos
intermedios (físicamente absurdo).
Entre las premisas 1S y
1N, teniendo en cuenta que la longitud está representada en R.
(Contínuum), la 1S es la hipótesis correcta. El “Espacio-tiempo” es continuo.
La Premisa 2S hace
referencia a que cualquier longitud puede ser dividida en infinitos conjuntos,
cada uno compuestos por infinitos puntos, lo cual es cierto. (En R).
La premisa 2S admite
dos tipos de indeterminación o infinito:
Tipo I. Que los pasos
intermedios tengan una longitud mayor que cero ε > 0, con lo cual el número
de pasos intermedios será :
a. Finito: si todos los pasos
son de igual o parecida longitud y la distancia AB es finita.
b. Infinito de primer
orden: si los pasos constituyen una serie decreciente y convergente en el punto
B y la distancia AB es finita.
Ambos casos son
resolubles por el cálculo infinitesimal
Tipo II Aunque todos los ejemplos del sofisma implican infinitos de
primer orden,
se puede
plantear fácilmente un sofisma cuyo infinito sea de segundo orden, dado que R
lo es. En este caso los pasos intermedios son de longitud igual cero,
(puntos.), con lo cual, el número de pasos intermedios será un infinito de
segundo orden (R, “Continuum”), tanto si la distancia AB es
finita, como si no lo es.
Este caso es irresoluble para el cálculo
infinitesimal.
El cálculo infinitesimal no funciona si no se cumple
que,
ε >
0.
f. Las
Presunciones implícitas
Dado que salvo el caso
de todos los ejemplos de sofisma tienen solución analítica exacta mediante el
cálculo infinitesimal, sólo nos ocupamos de este último o tipo II. = 0ε
Note que
la premisa 2S contiene 2 presunciones no expresadas ni justificadas:
1º La definición de continuidad implica que cualquier “cosa”
así definida, como por ejemplo el “Espacio-tiempo” R
ha de existir en todos los puntos. Está basada por tanto en un concepto
de “continuidad puntual”
2º La continuidad partiendo de
puntos cero-dimensionales (D = 0) sólo puede ser modelada (representada)
sobre R.
No es
el concepto de continuidad, el origen de la absurda conclusión de que el
movimiento no existe, sino estas presunciones implícitas, que imponen la
elección del objeto geométrico Punto cero-dimensional (D = 0), dando por
sentado, que sólo en función de puntos, puede ser explicado o modelado el
concepto geométrico-matemático de continuidad. (Sobre R.)
Al
afirmar, “Si es continuo es infinitamente divisible en pasos intermedios
puntuales”, Decimos que cualquier distancia contiene infinitos puntos. Pasos de
longitud igual a cero, la única forma de que este resultado se pueda dar, es
dividiendo por cero la longitud AB, así obtenemos siempre, infinitos pasos de
longitud cero (puntos D = 0). Sin que importe la magnitud de la longitud.
Sabemos
por la teoría de números que dividir por cero significa indeterminación
absoluta. Es el motivo de que no funcione el cálculo y de que no podamos medir
al carecer de la condición necesaria y suficiente para poder medir, la
existencia de una unidad ε > 0.
Por
tanto, la afirmación “si es continuo es infinitamente divisible en pasos
intermedios de longitud cero” es una premisa, evidentemente, falsa.
Como
consecuencia de lo anterior, debemos modificar la segunda premisa, que sabemos
falsa, incorporando la información obtenida del razonamiento anterior. Para lo
cual, sólo existe otra posibilidad lógica: “Si es continuo, no puede ser
infinitamente divisible en pasos intermedios de longitud cero” con un grado de
certeza 1.
Como
consecuencia el concepto de continuidad (de una longitud AB) no puede estar
basado en términos físicos, en el concepto geométrico de punto dimensional cero
(D = 0) porque implica, de forma obvia, la división por cero.
g. La Ambigüedad del concepto “Punto”
El concepto de punto
encierra un carácter paradójico, ubicuo y ambiguo, por una parte, tenemos una
definición muy precisa de lo que es en términos matemáticos: un objeto
geométrico sin dimensiones (D = 0). Es decir, es un objeto que no tiene alto,
ni largo, ni ancho, y además no existe en el tiempo, por lo tanto, carece de
realidad o representación física.
Por otra parte, tiene un
sentido coloquial que usamos a diario para representar un lugar físico más o
menos concreto, y que por tanto tiene realidad física, por ejemplo, el extremo
de una viga. En este caso no podemos afirmar que el punto sea cero-dimensional.
Pues hay un “volumen-tiempo” de puntos que satisfacen, referido a una medición
de la longitud, ser el extremo de una viga. El tamaño de ese Volumen-tiempo,
depende de la exactitud de la medición, pero dado que existe un error latente
en toda medición, el conjunto de puntos admisibles como extremos de una viga,
siempre forman un “volumen-tiempo”. Tiene 4 dimensiones (D = 4), sin embargo
decimos, que la longitud de una viga se determina midiendo entre sus puntos
extremos. Y no sus volúmenes-tiempo extremos.
Podemos ver esta
ambigüedad en los siguientes párrafos:
(D = 0) “(Si es
continuo, es infinitamente divisible en pasos intermedios de longitud cero.
Hace referencia a que cualquier longitud puede ser dividida en infinitos
conjuntos compuestos por infinitos puntos, lo cual es cierto (en R, ya que 0
R)”(D
= 4) “Si consideramos la distancia (longitud) desde A hasta B como una línea
continua, es en el sentido de que dicha continuidad implica, necesariamente,
pasar por todos los puntos intermedios”.
Si ha de pasar por todos
los puntos intermedios, estos deben de existir, y físicamente sólo existen
objetos de Dimensión = 4 (Volúmenes en el tiempo). Además, es imposible
expresar o describir la continuidad del movimiento desde A hasta B con puntos
(cero-dimensionales) porque los números Reales no poseen ordinal, es decir,
situados en un punto cualquiera, no podemos pasar al siguiente, porque no
existe el punto siguiente, ni el siguiente del siguiente, a cualquier R
dado. Ello
implica paradójicamente, que en R no
pasamos por todos estos puntos intermedios, por tanto, no es continuo, además
no tiene paralelo físico, por definición, al no tener dimensiones.
En
cambio, partiendo de volúmenes-tiempo infinitesimales (puntos coloquiales D =
4). Éstos son discretos, finitos , contiguos y
continuos (elementales, sin partes), poseen un ordinal asociado, que es un
número Natural (
) que indica su número de buen orden, por tanto, existe un
infinitesimal primero, quinto, anterior, siguiente, penúltimo, etc. ε > 0
Al
establecer una partición del universo en VT discretos, contiguos e
infinitesimales, restituimos la dimensión “física” a los puntos (Cambiamos D =
0 por D = 4), no se pierde la continuidad espacio-temporal y recobran el
ordinal por tanto este conjunto no pertenece a R.
El
mismo significado físico tienen la expresión anterior “Pasar por todos los
puntos intermedios”, que si envolvemos la línea continua por un cilindro muy
fino (radio infinitesimal) y lo dividimos en compartimentos mediante planos
perpendiculares, cada muy poca distancia (infinitesimal).
Cambiando
la definición de continuidad “Si consideramos la longitud AB como una línea
continua, es en el sentido, de que dicha continuidad implica, pasar por todos
los volúmenes-temporales intermedios (D = 4), (VT) cilindros infinitesimales en
radio y altura”
La
matemática ha hecho la abstracción de considerar un lugar físico infinitesimal
de volumen-tiempo “dimensional cuatro”, del que no nos interesan sus
dimensiones, sólo su situación física, por un objeto de cero dimensiones de
interés o de dimensión cero. Este procedimiento no difiere de las abstracciones
cuando sólo nos interesa una de las dimensiones del objeto físico, hablamos de
longitud (D1) y damos valor cero a las dimensiones que no interesan a la
medición, pero toda realidad física siempre tiene cuatro dimensiones. No existe
el cero en la naturaleza.
Note que
cualquier punto (DO), pasa a ser (D = 4), si puede ser observado o medido por
algún medio físico.
Sabemos
por Euclides
i. Un punto es lo que no tiene
partes [9], ni dimensión (D = 0)
ii. Infinitos puntos no suman
(forman) una línea.
iii. Infinitas líneas no
suman (forman) un plano.
iv. Infinitos planos no suman
(forman) un volumen.
Nosotros,
admitiendo lo anterior, decimos:
i. Un punto es cero.
ii. Que una línea tiene infinitos
puntos.
iii. Que en un plano existen
infinitas líneas.
iv. Que un volumen contiene
infinitos planos.
Si
todas las afirmaciones son ciertas, Sólo hay una manera de explicarlo. Si
infinitos puntos no forman una línea, y sin embargo, una línea contiene
infinitos puntos, estarán de acuerdo conmigo, en que además de puntos (D = 0)
debe contener algo más para que exista una línea. En concreto, un valor
infinitesimal para la dimensión longitud (D1), asociado a cada punto.
De esto
podemos inferir, siguiendo a Euclides, que sólo se pueden construir en términos
geométricos objetos de la misma dimensión que su elemento de construcción. El
mismo razonamiento se puede aplicar a las demás dimensiones.
Como
vemos, existe dos concepciones del punto: una matemática y cero-dimensional (D
= 0) sin ninguna realidad física, la otra “dimensional cuatro” (D = 4), pero cero
dimensionales de uso, está dotada de realidad física (D = 4), posee un volumen
y una situación espacio-temporal, aunque sólo nos interese su posición y no sus
dimensiones.
h.
La Ambigüedad del Vacío
El vacío
también presenta un tratamiento ambiguo. En términos matemáticos el vacío, la
nada, la inexistencia, se representa por el cero. Físicamente también existe el
vacío, definimos el vacío como los volúmenes-tiempo que no están ocupados por
ninguna materia. Un ejemplo lo podemos encontrar en el espacio exterior,
imaginemos un metro cúbico de “Espacio-tiempo” vacío de materia y energía.
Afirmo
que el primero de los vacíos es absoluto, en el sentido de no-existencia, es
cero (nada), no puede ser ocupado porque no existe, un ejemplo heurístico seria
el patio trasero de mi casa, si tenemos en cuenta que mi casa no tiene patio,
por lo tanto, no puede ser ocupado, ni medido, ni nada de nada.
Sin
embargo, el segundo es un volumen-tiempo, situado en un lugar concreto y
determinado respecto de todos los demás lugares del universo (VT). Lo que le
proporciona una identidad única, ya que su situación respecto a todo lo demás
(VT) es diferente de la de cualquier otro metro cúbico de “Espacio-tiempo”
(VT), tiene realidad física, puede ser ocupado, medido, situado respecto a los
demás objetos existentes, luego este vació existe físicamente, la energía
asociada al vacío matemático cero-dimensional es cero, la energía asociada a un
vacío físico ha de ser siempre . δ >
0
i. La Ambigüedad
del “Calculus”
Las
paradojas existentes entre el cálculo infinitesimal y la continuidad del
movimiento en términos puntuales R, que no es otra, que
las contenidas en el anterior epígrafe de las paradojas de Zenón y Parménides,
más concreto, el caso, tipo II, ε = 0 (R).
Al no quedar
resuelta, es oscurecida con ambigüedades del tipo, de velocidad instantánea,
aceleración instantánea, momento…, que parecen indicar que estos valores son en
un punto del “Espacio-tiempo” R, cuando resulta
evidente, que no existe velocidad ni aceleración, si el tiempo es cero.
Esta
ambigüedad se traslada a los conceptos, como infinitésimo y límite, al
describir un infinitesimal como algo “infinitamente” pequeño, y el límite como
algo “infinitamente” próximo, y por tanto indeterminado en R.
Si bien,
las condiciones de ser muy pequeño y mayor que cero, no concretan ningún valor,
ello no significa que tal valor no exista. Pero al decir que es infinitamente
pequeño R, estamos afirmando que no existe, pues como
sabemos en R no existe un número ínfimo.
V. La Hipótesis
básica de la geometría cuántica del “Espacio-tiempo”
a. El Cálculo Infinitesimal
El nacimiento del
cálculo infinitesimal, es paralelo a la necesidad de explicar el movimiento
físico de los objetos materiales y de sus variables asociadas, velocidad y
aceleración.
La
idea de que el movimiento de los objetos es continuo y en consecuencia también
lo es el espacio y el tiempo que lo contiene R
son asumidos a priori. Por tanto, toda la matemática aplicada, tiene como marco
de referencia R.
Si
estudiamos los fundamentos del Cálculo Infinitesimal, vemos que se basa en la
existencia de dos conceptos, el de continuidad en R y existencia de un infinitesimal ε > 0 para dividir y usar como unidad
de medida; y que la elección es imprescindible, única y previa, para el proceso
posterior del cálculo, siendo el valor concreto del resultado, función del
valor ε elegido, en el sentido, de cuanto menor sea ε más precisión
tiene el resultado.
En
este escenario R, Newton y Leibniz concibieron el cálculo infinitesimal;
se dieron cuenta, de que podían explicar mejor en términos matemáticos la
realidad física de los objetos Naturales curvos (4D), si asumían que las
variaciones en las magnitudes del “espacio-tiempo” implicadas, eran muy
pequeñas, infinitesimales de valor siempre ε > 0, con esta premisa se
pueden realizar nuevos cálculos, y ellos están de acuerdo con la medición
experimental de la Naturaleza.
El
cálculo infinitesimal no es sólo una herramienta matemática, es ante todo, una
Teoría Física, que parte de la intuición de que los volúmenes curvos de la
naturaleza, pueden ser mejor explicados, suponiendo que sus componentes
dimensionales son infinitesimales. Acertaron plenamente, pues como teoría
física, sus predicciones pueden ser contrastadas con mediciones físicas, de que
efectivamente es así. El cálculo funciona muy bien.
El cálculo como teoría
física es claramente una hipótesis muy acertada sobre la geometría cuántica del
“Espacio-tiempo”, en dos sentidos:
1º. Su carácter discreto y cuantificador para
describir la realidad física de los volúmenes curvos de la naturaleza.
2º. Que sus componentes
geométricos-dimensionales son ínfimos, pero nunca nulos.
Surgió por tanto, una contradicción fundamental e insuperable
al intentar conciliar el cálculo infinitesimal con la continuidad del
movimiento (en R).
Porque no existe forma de demostrar matemáticamente (en R) el
cálculo infinitesimal partiendo de la continuidad puntual, pasos de longitud. A
pesar de haber sido estudiado por los mejores matemáticos y físicos, la única
forma de demostración es asegurándose que el infinitesimal que se use para
dividir y calcular, cumpla
es
decir, que no sea un punto (0). Es una clara demostración de que la continuidad
del movimiento en el “Espacio-tiempo” no puede ser descrita por medio de puntos
cero-dimensionales ni tan siquiera en (R).
Note que
estos trocitos infinitesimales de trayectoria o camino, poseen ordinal y
dimensión (D1), por tanto i ε ∉
R, ello implica que realizamos
una transformación de R en R, pues
sustituimos los infinitos puntos (D=0), que contiene la distancia
infinitesimal εi por un
solo valor (D1), longitud de cada uno de los trocitos εi en que
se ha dividido de forma finita (i-veces) la
distancia AB.
Desde Leibniz hasta Cauchy, muchos intentaron conciliar el
cálculo con el escenario continuo del movimiento R, porque es condición necesaria
que las funciones sean continuas en para poder aplicar el cálculo, que de forma
paradójica es una herramienta de cuantificación, ordinal, los puntos no poseen
ordinal, los infinitesimales, sí, finita y claramente discreta, donde no
cabe el concepto de punto, porque su menor parte, es siempre ε>0
Ante todo esto, lo lógico habría sido anteponer los
resultados comprobados, que apuntan a una naturaleza construida con trocitos
muy pequeños (D = 4) (en términos matemáticos infinitesimales) y descarta
totalmente la idea de la descripción puntual que implica R. Diciendo algo así como que el
modelo de continuidad basado en puntos R y empleado hasta hoy, ha quedado obsoleto, ante los
resultados del Cálculo Infinitesimal, que apuntan claramente a que los
constituyentes dimensionales de la naturaleza son muy pequeños, pero en ningún
caso, iguales a cero (punto). Hay que añadir, que la continuidad no se pierde,
si suponemos el universo dividido en “volúmenes-tiempo”, elementales, contiguos
e infinitesimales.
Sucedió históricamente, muy al contrario, se antepuso la
realidad evidente de que el movimiento es continuo, pero al interpretar la
continuidad en términos puntuales R, como única (?) forma
matemática de descripción de la continuidad del movimiento, les llevó a una
lectura muy diferente de los hechos:
Leibniz
llega a la conclusión de que el cálculo infinitesimal es una aproximación
matemática que nos permite calcular con un error infinitesimal, siempre mayor
que cero, la realidad del “Espacio-tiempo” (del movimiento) que es continua R.
Para
Leibniz la única salida lógica posible era mantener la continuidad puntual del
“Espacio-tiempo” (movimiento), para no invalidar la propia herramienta del
cálculo infinitesimal, que se basa precisamente en ese concepto, para ser
demostrada en términos matemáticos (en R). Consecuentemente la respuesta
a la doble pregunta sobre continuidad y divisibilidad dada por Leibniz y
actualizada hacia nuestro tema es:
1. El “Espacio-tiempo” (movimiento), Sí es continuo. R
2. Cualquier distancia y tiempo (movimiento), Sí es
infinitamente divisible. R
Esta
es sólo una opinión consensuada o hipótesis de trabajo sobre la Naturaleza
imposible de demostrar pero en apariencia más consistente, porque permite
seguir construyendo matemáticas. En tanto su contraria, basada igualmente en el
concepto de punto cero dimensional, y por tanto igualmente absurda
e indemostrable, no lo permite. Fue por tanto el mal menor.
b. El
Inventario
Antes de
empezar a construir el modelo de geometría cuántica, hay que hacer un
inventario de los conocimientos que tenemos sobre el “Espacio-tiempo”,
incluyendo los aportados por los anteriores epígrafes, así como descartar
hipótesis asumidas por abstracción matemática y contraria a la realidad física
de la Naturaleza, que se nos muestra siempre “dimensional cuatro” y finita.
Así
mismo, es necesario también prescindir de las abstracciones matemáticas cuyo
resultado implique, que una variable física espacio-temporal tome el valor cero
o el valor infinito, ya que ambos términos carecen de paralelo (sentido) físico
en la Naturaleza.
Si la Física es el arte de saber medir y a través
de estas mediciones establecer modelos, que describan la naturaleza
cuantitativamente, cero e infinito, quedan fuera del ámbito de este arte,
porque son conceptos inmedibles por definición, el primero por su inexistencia
(D = 0) y el segundo por su infinitud (Infinito = más allá de cualquier medida,
lo inmedible). Si se pudieran medir el infinito, dejaría de serlo, y si el cero
midiera algo, ya no sería cero, todo lo cual es absurdo.
Información
geométrica que nos aportan R.G. y M.C.
1. Ambas teorías contienen
la constante geométrica π, R.G. en la ecuación tensorial M.C. mediante la constante de
Planck normalizada o reducida.
2. Dado que el fin de este escrito,
es la unificación de las dos Teorías R.G. y M.C. y ambas son contradictorias,
es necesario señalar el camino que deshace esta contradicción.
La
diferencia esencial está en el carácter causal o probabilístico que le
atribuyen a la Naturaleza a escala Cuántica, cada una de las teorías. Considero
a la R.G. como fundamental para la descripción de la Geometría Cuántica, a
pesar de necesitar ser modificada y concretada en algunos aspectos, estas
correcciones no modifican la esencia geométrica y de relación del modelo, sino
que la concretan, eliminando ambigüedades. En cuanto a la Mecánica Cuántica,
admito totalmente sus amplísimos resultados experimentales, e interpreto que
estos resultados son en términos de probabilidad y no causales, por no tener en
cuenta la variable “geometría cuántica, O (π)”, que envuelve y contiene el suceso (Variables
Ocultas), y que permite transformar o expresar el resultado aleatorio en
términos geométricos, en el siguiente sentido (heurístico):
Supongamos
con Feynman, que el comportamiento de la naturaleza a pequeñas escalas es como
ver una partida de ajedrez; para alguien que desconoce la existencia de este
juego. Se trata de aprender a jugar mediante la observación y tabulación
sistemática de todos los sucesos: movimientos de las piezas, ello
nos ha permitido asignar probabilidades a cada uno de los posibles movimientos
de forma muy precisa, pero no sabemos en un momento dado, cual de esos sucesos
ocurrirá. El resultado es aleatorio porque no se ha tenido en cuenta la variable
geométrica “tablero de ajedrez”, en cuyo contexto suceden todas las partidas, y
que influye de manera fundamental en el movimiento de las piezas.
3. Una información fundamental que nos da la Mecánica Cuántica,
es la relación inversa entre la distancia explorada y la energía necesaria para
alcanzarla. Esta cantidad aumenta conforme disminuye la distancia a explorar.
4. Otra información importante, es el carácter discreto y
probabilístico, que presenta la naturaleza a distancias infinitesimales.
5. La Relatividad General nos aporta que la geometría es curva,
que el origen de esta curvatura está en la materia (masa), y que esta geometría
varía en función de la inversa del cuadrado de la distancia a dicha masa.
Información de los anteriores
epígrafes.
Para ello
decimos, que sólo es continuo lo elemental o sin partes, y que en el universo
(D = 4) en que vivimos, tanto lo elemental, como lo no elemental es siempre
“dimensional cuatro”, siendo la menor parte, un infinitesimal también tetra
dimensional. Por tanto, el concepto de continuidad se debe establecer en
término de volúmenes-tiempo D = 4 infinitesimales y no de puntos, totalmente
carentes de realidad física; dónde nada puede estar; pues nada cabe, ni se
puede contener o pasar por un lugar, sin ancho, ni largo, ni alto y que además
no existe en el tiempo.
Información del cálculo
infinitesimal.
1. El cálculo infinitesimal es una hipótesis física sobre la
naturaleza de la geometría cuántica del “Espacio-tiempo”, total y felizmente
contrastada con la realidad, lo que nos permite enviar al infierno de la Física
al conjunto R. ¿Cómo? Simplemente
aplicando el cálculo infinitesimal, no a un problema concreto, sino a la propia
estructura métrica de R4.
2. Para evitar morir en la hoguera de los herejes, que han
perdido la Fe en los números Reales o “Verdaderos” procederé responsablemente a
su justificación.
3. Siendo el Cálculo Infinitesimal una teoría física sobre la
Geometría Cuántica, validada por contraste experimental, y por tanto, una
imagen válida del carácter infinitesimal de las variables del “espacio-tiempo”;
podemos aplicar el “Calculus” a la recta de los números reales, con lo que los
elementos de R (puntos, D = 0), son
sustituidos por infinitesimales de dimensión 1 (D1), con lo que los elementos del
nuevo conjunto, poseen ordinal y pierden la infinita divisibilidad, pues la
menor parte del eje es un infinitesimal de valor muy pequeño, ínfimo (Lmo =
4,897506921037260E-19) pero nunca nulo (punto).
Note la profunda modificación que hacemos
en la métrica del sistema de referencia R4, como ejemplo y usando un sistema de
coordenadas cartesiano, los ejes ya no están constituidos por puntos (D = 0),
no pudiendo tomar el valor cero ninguna de las componentes dimensionales, son sustituidos
en los ejes (recta de los números reales) por infinitesimales ε > 0 (D1), con lo cual, la
menor parte de esta transformación de R4 a
R4
, es un infinitesimal (D = 4) (cubo regular de arista unitaria e infinitesimal,
en el caso cartesiano).
En este sistema sólo
pueden ser representados en términos geométricos, los volúmenes-temporales.
Desaparecen puntos, líneas y planos como entidades geométricas representables,
con realidad propia, quedando como meras abstracciones matemáticas de un
volumen-tiempo, sin realidad o paralelo físico en la naturaleza
No
obstante, sabemos que dichas abstracciones dimensionales en algunos casos son
pertinentes, si interpretamos la dimensión ignorada como innecesaria para una
medición o cálculo. Note la utilización que hacemos de los conceptos físicos de
puntos, líneas, planos, y volúmenes, considerando a estos objetos como
“Dimensional cuatro”, dando valor 1 (unidad infinitesimal), a las dimensiones no consideras,
por ser el valor unidad el ínfimo en N, y nunca cero (0∉N); pues desaparecería la
dimensión.
c. La Objeción
Llevamos
toda la vida trabajando con lo números Reales y nunca han dado problemas, los
números Reales son utilizados continuamente y funcionan.
Un número
cualquiera no es un número Real simplemente por definición, sino que ha de
cumplir las propiedades asociadas por Cantor a R como
conjunto infinito de segundo orden.
Como la
propiedad de que la parte es igual al todo, carece de sentido para un solo
elemento. Analizamos la propiedad de que ningún número Real tiene ordinal, es
decir, que no existe un número inmediatamente anterior o posterior a cualquier
número Real dado, y la propiedad de la infinita divisibilidad de cualquier
número Real.
Estas dos
propiedades se pueden plantear equivalentemente, con un solo enunciado, que
todo número Real tiene infinitos decimales, con lo cual ya cumple ambas
propiedades.
El tener
infinitos decimales implica que sólo podemos utilizar (como dato de entrada en
un ordenador, o para escribir un número Real y poder operar con él), un
subconjunto de R cuyos elementos cumplan
que todos sus decimales son cero a partir de cierta posición decimal finita.
(Evidente, no somos eternos).
Dicho lo anterior,
retomamos el tema de si los números que usamos a diario son ciertamente Reales
o no. Le planteo la siguiente pregunta ¿Distingue usted alguna diferencia, en
el uso que hacemos de los números, si variamos el escenario?
a. En un escenario con la longitud
representada por el conjunto R
b. En un escenario en el
que elegimos como unidad un infinitesimal suficientemente pequeño
ε
= 10E-100
cm.
Y con él dividimos la recta de los números
reales en segmentos, con lo cual, los números (antes puntos y ahora segmentos)
recuperan el ordinal y pierden la
infinita divisibilidad. Siendo la menor parte 10E-100 cm y toda longitud
es un múltiplo natural (N)
de ε.n
No existe
ninguna diferencia en su uso diario, que nos permita discernir en cual de los
dos escenarios estamos. Porque de hecho, utilizamos los números “Reales”
exactamente igual que si fueran números Naturales, en los que la unidad es un
infinitesimal de longitud, es decir, un número ínfimo ε > 0, pero no nulo (punto).
Es fácil
comprender, que cuando “Realmente se usan los números reales, como tales”, es
decir, que cumplen la propiedad de carecer de ordinal sus elementos (teoría de
números de Cantor). Es imposible calcular nada con ellos, dado el carácter
infinito que tiene su expresión numérica. Cualquier aproximación, como sólo
usar el primer billón de
decimales, supone de hecho, lo mismo que dividir la recta de los números reales
con el infinitesimal ε
= 10-10E+12 cm recuperando el buen orden (ordinal). Ya no
son puntos cero-dimensionales “R” (Reales Matemáticos)
sino R (Reales Físicos o Naturales).
Denominaremos a este conjunto, resultado de aplicar el “Calculus” a la recta de R, y con buen orden, con el nombre provisional de números rafaelianos R.
VI. Geometría Cuántica. Primera Parte.
La idea
de representar el “Espacio-tiempo” en términos matemáticos, con los números
Reales, es insostenible, si pretendemos hacer una descripción de la geometría
cuántica, entendiéndola como el estudio de la geometría elemental del
“Espacio-tiempo”.
El punto
de partida de la geometría cuántica es el “Calculus” como teoría física
(realidad) y no como herramienta matemática (aproximación a la realidad de R), contrastada en mediciones experimentales de
la Naturaleza.
La teoría
“Calculus” confirma la hipótesis física de que se puede describir, con mucha
mayor precisión y generalidad matemática, la naturaleza geométrica del
“Espacio-tiempo” curvo (π), si suponemos que el valor dimensional de los
componentes es muy pequeño, infinitesimal ε>0.
El modo
de operar con el cálculo infinitesimal, sin respetar la condición necesaria de ε>0, ya que directamente sustituimos las variables
que tienden a cero por cero, independiente de la escala de medida, confirma que
las dimensiones han de ser realmente muy pequeñas y que en los casos en que
este cero está sumando, restando o multiplicando no presenta, obviamente,
ninguna indeterminación la sustitución del infinitesimal por cero. Cuando esta
sustitución da problemas, es cuando el cero está dividiendo, pero esta
indeterminación desaparece cuanto volvemos a calcular, ahora sí, respetando la
condición necesaria, ε>0.
No es
cierto que podamos, gracias al cálculo infinitesimal, acercar la estimación
tanto como queramos al resultado exacto a base de disminuir el valor del
infinitesimal, pues esto sólo es cierto, en el escenario de R, dónde, al no existir un número ínfimo,
cualquier número menor se acerca más a R,
y este escenario desaparece, cuando sustituimos los puntos matemáticos (D = 0)
por infinitesimales contiguos de longitud (ε>0
(D1) en los
ejes de R4 (coordenadas
cartesianas)
XX, YY, ZZ, TTi. (coordenadas cartesianas)
Al no
existir el cero, esto supone geométricamente, una partición de R4
R4
Siendo consecuentes
con lo anterior, comprendemos que debe existir un infinitesimal, cuyo ordinal
es 1 y de valor ínfimo, que ejerce como la unidad en Si suponemos que todos los
intervalos infinitesimales de la partición son infinitesimales equivalentes, R4 y R4 resultan casi indistinguibles.
La única
diferencia es el valor cardinal de la unidad, pero su construcción de los ejes
de coordenadas, mediante la traslación sucesiva, de la unidad elemental de
medida desde 1 hasta N, es idéntica, y la diferencia en el valor cardinal se
anula, con sólo un cambio conveniente de la unidad de medida, diciendo que el
cardinal de ε es 1, en unidades ε. En este supuesto Naturales (N) y
(R ) son indistinguibles. Rafaelianos
a. La Geometría
elemental de la Naturaleza.
El número π, que como ya dijimos,
aparece de forma esencial en ambas teorías R.G. y M.C. Es la relación que
existe entre una longitud lineal y las longitudes, áreas y volúmenes de los
objetos geométricos curvos, que genera esta longitud al rotar sobre su punto
central o sus puntos extremos, circunferencia, círculo y esfera. Siendo nuestra
geometría (D = 4), π apunta hacia una
geometría esférica y una dinámica radial.
Además,
sabemos que la ley de la inversa del cuadrado, relaciona, gravitacionalmente
dos masas en función de la distancia que las separa, dos cargas eléctricas se
relacionan también mediante esta ley. Los objetos que se acercan o alejan de
nosotros físicamente, aumentan o disminuyen de tamaño aparente ante
nuestros ojos, siguiendo la misma ley. Esta propiedad es claramente geométrica,
en el sentido de que está en función de una magnitud dimensional del
“Espacio-tiempo”, la distancia. Vemos que 1/r2 también apunta hacia
una geometría esférica y dinámica radial.
La Isotropía del “Espacio-tiempo” es la observación física de
la homogeneidad de las direcciones del “espacio-tiempo”, en el sentido de no
existir direcciones preferidas en la naturaleza. Si lo trasladamos a que toda
dimensión espacio temporal tiene un valor ínfimo, implica que este valor ha de
ser igual para todas las direcciones (dimensiones), apuntando a una geometría
esférica y dinámica radial. Podemos apreciar que cualquier expansión en la
Naturaleza, en el sentido de aumento de volumen en el tiempo es radial, pues
todas las direcciones son igual de probables, y consecuentemente evoluciona con
geometría esférica y dinámica radial.
La observación astronómica aporta variados ejemplos de la
predilección que tiene la naturaleza por las esferas y por los ejes de rotación
ya sean internos o externos al propio objeto. La observación física de la
estructura de un átomo, la expansión del universo, la teoría de la Gran
Explosión, la propia existencia física del centro de gravedad, también apunta a
una geometría esférica y dinámica radial.
La construcción
de este modelo invierte el proceso, seguido normalmente, de inferir la
estructura de lo muy pequeño, de modelos a nuestra escala, es decir, en la
dirección de en este modelo la dirección es desde, 1→
∞
El origen de la geometría del “Espacio-tiempo” está en toda
partícula elemental con masa (Mmo), en el doble sentido de centro de la esfera
y origen de la energía empleada en el proceso de generación geométrica, que
supone la creación de “Espacio-tiempo”.
b. El
“Espacio-tiempo” Ínfimo, la Dinámica (4D).
Para
describir la dinámica de esta generación geométrica trabajamos sobre la
siguiente hipótesis.
Todo VT
elemental con masa, crea a su alrededor por emisión de radiación gravitacional
y a cuenta de su masa, un campo esférico, volumétrico y concéntrico, de radio
la longitud ínfima (Lmo) 4,897506921037260E-19 cm. en el tiempo también ínfimo
Tmo 1,633632464842480E-29 Sg. Esto establece, conforme van pasando los
instantes unitarios Tmo, una foliación volumétrica de anillos esféricos
concéntricos de “Espacio-tiempo” y de sección ínfima Lmo, alrededor de ella,
que obliga, a todo otro VT elemental (con masa) en la vecindad, a ocupar uno de
estos anillos esféricos elementales, estando por tanto ambos VT a una distancia
múltiplo natural (n · Lmo | n ∈ N).
La foliación completa
del “Espacio-tiempo” alrededor de las masas (Mmo) establece una partición en VT
ínfimos, contiguos, elementales y discretos . Estos VT pueden estar en dos
estados, según contenga una masa elemental (origen de la curvatura), o no la
contenga. Cada estado tiene una geometría asociada siendo esférica, VTS la
de los primeros, y con geometría de anillo esférico, VTA los segundos i = {1, 2,..., i-1, i,
i1,..., n-1, n.}.
Cada masa
y su foliación volumétrica, constituyen un sistema inercial independiente de
“Espacio-tiempo”, en el sentido de “Espacio-tiempo” propio de la partícula, y
por medio del cual se relaciona con los demás sistemas inerciales.
Cada anillo es
etiquetado inequívocamente, con un sólo número, el ordinal del anillo i
contando desde el origen (centro masa). i = {1, 2,..., i-1, i, i1,..., n-1, n.}
La geometría cuántica es
un sistema de coordenadas polares esféricas.
A nivel
cuántico, la geometría Dimensional-cuatro tiene sólo dos grados de libertad
como si fuera bidimensional, pues el radio determina las tres dimensiones
espaciales y el tiempo la evolución dinámica, pero además el radio, tiene el
mismo ordinal que el tiempo, (coincide el número que describe el anillo y el
tiempo transcurrido desde que fue radiado).
Note que conociendo un solo valor, la curvatura o
número de etiqueta, que es siempre un número natural, tenemos definidos todos
los parámetros del “espacio-tiempo” de ese “volumen-tiempo” esférico a escala cuántica:

VII. Geometría Cuántica Segunda Parte
a. Un esbozo de
la Geometría Fuente
Veamos donde nos lleva la hipótesis
geométrica de “Espacio-tiempo” Ínfimo N=1, junto a la hipótesis de Información
Ínfima N=1 de
toda partícula de “Espacio-tiempo” elemental (sin partes).
A. Toda distancia debe ser múltiplo natural de Lmo. (N)
B. La forma geométrica del “volumen-tiempo” ínfimo,
consecuentemente debe ser una esfera, pues se genera de forma natural, sin necesidad
de asumir ningún supuesto nuevo. Si a la esfericidad de la geometría le
añadimos una dinámica radial, vemos que esta geometría se acerca muy bien a los
resultados de la naturaleza.
i. Es una geometría
“Tetra-Dimensional-Invariante”.
ii. La geometría esférica y
dinámica radial contiene el Principio de Acción y Reacción
iii. La geometría esférica y
dinámica radial describe físicamente el centro de gravedad.
iv. Incluye la formulación
gravitatoria de Newton sustituyendo masa y distancias por una suma de productos
de curvaturas de VT elementales.
v. Su geometría simétrica
y esférica unido a su dinámica radial permite concretar las ecuaciones
diferenciales de Einstein, lo que unido al carácter discreto y elemental de la
geometría intrínseca (esférica) elimina las singularidades.
C. La masa elemental radia ondas esféricas de “Espacio-tiempo”
muy energéticas, que establece una ordenación (foliación esférica-concéntrica)
del “Espacio-tiempo” en una estructura de anillos esféricos con origen en la
partícula de masa que los emitió.
D. Al ser un proceso discreto, y por tanto numerable,
etiquetamos cada uno de los anillos con un número natural (N),
correspondiente al ordinal del anillo contando desde el origen, y que coincide
con el tiempo propio transcurrido desde su emisión.
E. Si incluimos más partículas con masa en el
modelo, manteniendo estrictamente que todas las distancias entre masas
elementales son , existe un límite geométrico máximo
para el número de partículas, cuatro. Si su colación se corresponde con los
vértices de un tetraedro, tal que cada una de las partículas ocupa el anillo
etiquetado 2 de las otras tres partículas. Entonces el “Espacio-tiempo” queda
cerrado, en el sentido de que no existe, en la partición volumétrica
establecida por las cuatro partículas, ningún “volumen-tiempo” que cumpla el
requisito de distancia mínima (Lmo) con respecto a las cuatro. Y por tanto, que
pueda ser ocupado por nuevas partículas con masa.
F. Toda partícula elemental Mmo, contiene una
información ínfima, es decir, una sola instrucción, recibe del “Espacio-tiempo”
contiguo la información de su curvatura y cae hacia el más bajo en número de
etiqueta, la interacción se produce radiando energía, en proporción a la
variación de la curvatura entre el “volumen-tiempo” ocupado antes y después de
la caída. Por su parte cada VT también verifica la hipótesis de Información
Ínfima, posee una instrucción, recibe de la Mmo la información de la radiación
gravitatoria y se curva en proporción a ella (cambia de etiqueta),
G. El modelo con tres
partículas (1, 2, 3), cualquiera que sea su situación inicial espacio temporal,
reflejada en la suma de etiquetas correspondientes al “volumen-tiempo” (anillo)
que ocupa con respecto a las otras dos geometrías. Las etiquetas serán 1 para
su geometría (anillo_1) y otro número para cada una de las otras dos partículas
generadoras, (anillo N con respecto a 2 y M respecto a 3.) para M y N naturales
(N),
cualquiera que sean M y N. Por la hipótesis de Información Ínfima, las masas
elementales caerán ocupando los vértices de un triángulo equilátero (regular)
de tal modo que estarán separadas por la distancia mínima, en la posición 1
respecto a su geometría y 2 respecto a las otras dos partículas. Siguiendo
con el mismo razonamiento existen dos volúmenes-tiempo especiales que completan
el tetraedro, a ambos lados del plano del triángulo equilátero, están situados
en la recta perpendicular al plano antedicho y en el punto central del
triángulo equilátero, tal que verifican las condiciones de existencia para
poder ser ocupado y cerrar el tetraedro, estos dos volúmenes-tiempo tienen una
etiqueta cero (por convenio) para significar que su geometría está vacía.
H.
Cualquiera
de las tres partículas tiende a caer hacia este VT por que considerando su valor
propio de etiqueta, en ese punto es menor, será 0 para su geometría (no tiene
al estar desocupado). Para los volúmenes-temporales ocupados es 1. Cada vez que
una partícula radia y cae, deja libre su sitio y forma un triángulo equilátero
en otra cara del tetraedro. El sitio dejado es ahora el más bajo y será ocupado
por otra partícula. Si seguimos la idea de la interacción, se producirán todas
las combinaciones de tres partículas para ocupar los cinco sitios posibles,
formando siempre un triángulo equilátero, es decir, ocupando los tres vértices
de una de las caras de los dos tetraedros posibles. El número de estados
posibles es 8, uno por cada cara de los dos tetraedros
I.
Si
comparamos esta imagen con un protón, la carga de color se puede aparear con los
vértices del equilátero. Así como no puede haber dos quarks del mismo color,
(principio de exclusión de Pauli), tampoco pueden estar dos partículas en el
mismo vértice. (Podemos explicar el principio de exclusión de Pauli en términos
de geometría), y los gluons que también son ocho se pueden aparear con los
equiláteros que forman las ocho caras de los dos tetraedros formables.
J.
Los
constantes cambios de plano al radiar (2 tetraedros = 8 planos) es lo que
nosotros apreciamos como Spin del protón.
K.
Por
consideraciones geométricas las tres partículas que forman un equilátero, al
poseer un volumen idéntico y esférico, pueden estar en un único anillo de otra
Mmo que se encontrara suficientemente lejos de tal forma que la curvatura del
anillo coincidiera con la del triángulo siendo tangentes la superficie interior
y la exterior de dicho anillo a las tres esferas. Y a esta masa,
suficientemente lejos, la apareamos con el electrón, a esta geometría la
llamaremos de tetraedro extendido. La base la forman los tres quarks enlazados
con forma de equilátero y el electrón es el vértice, que se halla alejado hasta
una distancia suficiente para cumplir en términos geométricos las condiciones
de tangencia, respecto a las esferas de la base, explicado arriba.
L.
Como
consecuencia del punto anterior, el electrón está atado a una posición del
“Espacio-tiempo” que está determinada en términos geométricos por la
perpendicular centrada al plano de radiación de las 3 Mmo (cara de uno, de los
dos tetraedros) y que determina la dirección y distancia a que debe estar
situado el electrón (con respecto al sistema de referencia de las tres masas
Mmo). Esto lo interpretamos como el rotacional del electrón.
M.
Por
las consideraciones anteriores se explica la estructura electrónica del átomo
como una ampliación esférica, con un ligero desfase (espacio temporal), de la
estructura geométrica del núcleo.
N.
El
paso siguiente es describir todos los isótopos en función de las
configuraciones geométricas establecidas entre neutrones y protones en las
diferentes capas del núcleo y que deberán informarnos de su estabilidad y de
sus procesos de desintegración con datos coincidentes a los ya obtenidos por
experimentación, más su causalidad en términos geométricos determinada.
b. La Compatibilidad con la gravedad de Newton
Podemos observar que
esta geometría es compatible con la gravitación de Newton en el sentido de
poder explicar mediante principios geométricos el término fuerza gravitatoria.
Como sabemos la fuerza
gravitatoria entre dos masas, viene cuantificada por la formula:
![]()
Si
suponemos dos masas M y N, compuesto por m y n masas elementales Mmo, podemos
expresar la Fuerza gravitacional entre las dos masas en términos del
producto de G
por la suma de productos de las curvaturas entre las m partículas
de M y las n partículas de N.
c. Las
Modificaciones en el “Calculus”
El cambio
fundamental es el escenario que pasa de ser R4 a ser R 4 y los sistemas
coordenados de la naturaleza son Polares Esféricos.
Este
sistema de coordenadas tiene dos grados de libertad, pues queda especificado
por sólo dos variables dimensionales volumen y tiempo más la geometría
esférica. La variable volumen queda totalmente especificada con la constante de
curvatura π y un sólo valor; el
radio . Siendo la dinámica
determinada por la variable tiempo. En este sistema no es posible representar
ningún objeto con dimensiones distintas de 4.
Al
cálculo infinitesimal como teoría física o “Cálculo Natural” tenemos que
añadirle la información, que hemos obtenido del valor concreto de los ínfimos
Naturales (constantes), como LmoO, “volumen-tiempo”
ínfimo, elemental, de masa Mmo. Dada su esfericidad y dinámica radial, también
obtenemos Lmo y Tmo.
d. La Teoría
General de la Relatividad
La teoría
de la Relatividad es un modelo que parte de la intuición física de la
existencia de una conexión dinámica entre el “Espacio-tiempo” y la materia que
contiene. Esta relación es geométrica, en el sentido de que la materia curva el
“Espacio-tiempo” a su alrededor. Por último, establece una relación mediante
diez ecuaciones diferenciales, entre la distribución de la materia en el
“Espacio-tiempo” y la geometría de espacio-tiempo, que esta distribución
genera.
Estas
ecuaciones sólo han sido posibles de resolver analíticamente, cuando se ha
introducido supuestos simplificadores basados en simetrías esféricas. Una
geometría esférica para describir una distribución homogénea de materia permite
llegar a la solución de Schwarzschild.
La
Relatividad General necesita ser redefinida en el nuevo marco físico de los
números rafaelianos R e introducir la
geometría intrínseca (π) que produce la materia
(Mmo) a su alrededor, que es esférica, elemental, contigua, discreta y
volumétrica, con sólo dos variables dimensionales: volumen y tiempo.
Esto
supone, de hecho, una cuantización completa del “Espacio-tiempo” por medio de
la geometría esférica, la dinámica radial y el “Calculus Natural” en
volúmenes-tiempo elementales, contiguos y discretos, alrededor de toda masa
elemental. (Origen de geometría.)
e. La
Mecánica Cuántica
a Mecánica Cuántica nos
aporta un hecho experimental de gran valor, la correlación lineal que existe
entre energías y distancias exploradas. Si a ello añadimos el principio de
isotropía del “Espacio-tiempo”, obtenemos de las partículas usadas para
colisionar una geometría esférica, donde la parte externa tiene el sentido
físico de ser accesible al nivel de energía usado y la parte interna permanece
oculta. Esta parte interna será accesible en la proporción en que logremos
incrementar la energía de la colisión.
Esto nos permite
establecer una relación de identidad entre la variable física energía y la
variable geométrica curvatura (1/r), en el sentido de que podemos expresarnos
igualmente desde el punto de vista de energía y de curvatura.
VIII. La Geometría Cosmológica
Todas las
consideraciones anteriores tienen consecuencias sobre las ideas que tenemos del
universo. La energía asociada a cada anillo y que es unitaria, reduce
rápidamente su densidad al crecer el radio; la densidad disminuye como función
cúbica del radio, con lo que a distancia relativamente pequeñas de una masa
elemental Mmo, la geometría del “Espacio-tiempo” es muy plana energéticamente,
es por ello, que vemos el mundo a nuestra escala como casi euclídeo o plano. A
dieciocho órdenes de magnitud por encima del radio ínfimo, es decir, a un
centímetro de distancia de una masa elemental Mmo, la densidad de energía ha
disminuido en una proporción exponencial cúbica, es decir 54 órdenes de magnitud.
La
energía oscura es
la radiación gravitacional que emite toda partícula con masa y es la
responsable de la expansión del universo. El valor de la expansión por
partícula Mmo y segundo es el “volumen-tiempo” ínfimo
VTmo=O =
213 4,920 551 532 644 910 E-55 ![]()
La
materia oscura es
la masa de la radiación gravitatoria (la extensión geométrica en el
“Espacio-tiempo” de la materia), mediante la foliación física antedicha y que
llena completamente el universo.
A nuestra
escala y para todo observador, la curvatura del universo es siempre convexa,
pues está situado dentro de la esfera que está observando. Contrariamente, la
observación de una esfera mínima, es desde fuera; su geometría es siempre
cóncava para el observador.
Desearía
extender más, sobre todo en es estos puntos, donde comienza lo más apasionante,
pero la realidad me aconseja que escriba sólo estas pequeñas pinceladas sobre
mi trabajo, si pretendo que alguien las lea, y si la suerte me acompaña habrá tiempo
para publicar.
Le quedo
muy agradecido por haber conseguido llegar a este párrafo, a pesar de la
dificultad del tema, incluso eliminando las fórmulas Matemáticas, y espero que
al menos haya despertado su curiosidad y disfrutado con la más bella y sencilla
de las ciencias.
Salud.
Rafael
Javier Martínez Olmo
IX. La Geometría Cuántica o Elemental
Espacio-tiempo ínfimo de tres quarks (protón o
neutrón), en oscuro y su leptón asociado, en claro.

IX. Una base Bibliográfica
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